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domingo, 7 de junio de 2015

28. Varanasi, la ciudad sagrada del hinduismo

Varanasi, a la orilla del río Ganges
Varanasi o Benarés como se llamaba hasta hace algunos años esa ciudad, es un destino obligado para todas las personas que visitan la India. Nosotros después de más de 2 años aquí, no nos habíamos atrevido a ir pues los testimonios de las personas que habían ido eran bastante contradictorios. Algunos regresan hablando maravillas de la ciudad y la consideran algo entre exótico y místico, pero a otros les parece que el impacto que produce es demasiado fuerte y no vale la pena visitarla. De todas formas, es un lugar famoso y ya estando aquí decidimos que debíamos ir.
Cremaciones a la orilla del río
Varanasi es considerada como la “capital espiritual” de la India y para los hindúes es el principal lugar de peregrinación.
Estuve tratando de averiguar la razón por la cual Varanasi es tan importante para ellos, y como todo lo relacionado con la religión hindú, encontré varias respuestas diferentes; por un lado hay una leyenda según la cual la ciudad fue fundada por Shiva que es uno de los dioses más importantes de esa religión; también se dice que una de las cuatro cabezas de Brahma pudo descansar cuando llegó a Varanasi (otro de los dioses importantes entre los 330 millones, o son 33 millones? siempre me dicen algo diferente); y por último, los hindúes creen que las aguas del río Ganges son tan puras que limpian todos los pecados cometidos en esta vida y en las anteriores. Esta última parece ser la razón principal y no solo la gente viene a limpiarse en el río sino que también consideran que si mueran en Varanasi pueden acabar con el ciclo de las reencarnaciones y su alma descansará para siempre.
Lavándose en el agua "pura" del Ganges
Deben pensar que soy aburrida con todas estas explicaciones, pero ya verán por qué es necesario saber esto para tratar de entender esta ciudad. De lo contrario, uno llega a Varanasi y al ver lo que ocurre puede pensar que la gente se enloqueció completamente, o como lo describió mi suegra con una palabra muy adecuada: lo que se ve en Varanasi es “improbable”, pues es como devolverse en el tiempo y presenciar una escena que solo sería factible en la edad media.
El agua del Ganges es una de las más contaminadas del mundo
Varanasi queda a 800 km al Suroriente de Delhi y está a la orilla del Ganges. Ese río, cuando pasa por Varanasi ya ha recibido miles de millones de litros de agua no tratada, sin contar los desechos de las industrias, los cadáveres humanos y de animales, y todo tipo de basura. 
Según la Organización Mundial de la Salud, la cantidad de químicos, toxinas y bacterias que se encuentran en el agua del río es 3000 veces superior al límite considerado como seguro para la salud. Y es en ese lugar que está Varanasi con sus escalones a la orilla del río denominados Ghats, que le permiten a la gente bajar hasta el agua y hacer sus abluciones.
Ritual denominado Aarti
La verdad es que no nos quedó claro si la gente estaba consciente de que lo único que tal vez conseguirían limpiar eran los pecados, pues vimos hasta personas lavándose los dientes y justo al lado de donde metían los cadáveres antes de cremarlos, también había un lavadero de ropa.
Lavando la ropa al lado del sitio de cremación...
Pero por otro lado es una experiencia única. 
En la noche uno se monta en una lancha (eso sí con mucho cuidado de no ir a tocar el agua…) y desde allí en medio de cientos de lanchas con peregrinos y turistas, puede apreciar el Aarti, que es un ritual en medio de cantos en el que se encienden velas para hacer ofrendas a los dioses.
Los cadáveres se purifican en el río
En la mañana muy temprano, volvimos a tomar una lancha para ver las abluciones y las ceremonias de cremación que se hacen a la orilla del río. Sigue siendo algo único y lleno de mística, pero esta vez el encanto se perdió un poco porque a la luz del día era posible ver el estado asqueroso, por no decirlo de otra manera, del agua del río. 
A pesar de eso, el solo hecho de ver cadáveres envueltos en lienzos, que primero se mojan en el río para purificar el alma, y luego se depositan sobre la pira 
El amanecer a la orilla del Ganges
en la que se hace la cremación, era ya algo asombroso. En total son unas 80 cremaciones diarias en Varanasi a la orilla del río, y luego las cenizas son depositadas en el Ganges. 
Nosotros afortunadamente no vimos cosas extrañas, pero tengo amigos que desde la lancha vieron pedazos de cadáveres flotando en el río tal vez porque la familia no tenía suficiente dinero para comprar la madera necesaria para quemar todo el cuerpo. Porque un cuerpo se demora 3 horas en quemarse y se necesitan unos 350 kilos de madera para consumirlo en su totalidad así que muchas veces no es posible pagar por todo eso.
En los Ghats se vé de todo

Luego caminamos un poco por los Ghats para ver la actividad que se lleva a cabo allí cuando se levanta el sol. Vimos gente bañándose y lavándose los dientes en el río; personas rapándose la cabeza porque la tradición indica que es el hijo mayor de la familia con la cabeza rapada quien debe encender el fuego de la pira; personas ancianas deambulando por ahí esperando poder morir en Varanasi; personas meditando y haciendo yoga; astrólogos y masajistas ofreciendo sus servicios, y todo esto entre vendedores de comida, bebidas y flores.



Además, los animales se pasean libremente dentro de todo este escenario así que todo sucede en medio de vacas, cabras y perros sin contar otro tipo de animales más pequeños…. Al cabo de un rato, el impacto fue demasiado fuerte y decidimos regresar al hotel.
No obstante, parece que el gobierno ha hecho un gran esfuerzo por limpiar los Ghats y en efecto algunos estaban relativamente limpios, pero aún así es difícil acostumbrarse a esas escenas realmente medievales. Y aunque se ven muchos extranjeros con estilo hippie que van a Varanasi en busca de paz y meditación, nunca vimos que ninguno de ellos se metiera al Ganges a bañarse.





Aquí Buda dio su primer sermón
Después tuvimos la oportunidad de visitar a las afueras de la ciudad un sitio llamado Sarnath. 
A pesar de que fue difícil llegar hasta allá porque es necesario atravesar la ciudad de Varanasi en donde el tráfico es imposible y la velocidad máxima que se alcanza es de 5 km/hora (algo parecido a Bogotá…) se trata de un sitio tranquilo en donde está la pagoda que indica el sitio en donde Buda hizo su primer sermón. 

Visita a un pueblito indio
La gente es muy amable
Así que después de la locura de Varanasi nos pareció como un oasis de tranquilidad y pasamos de lo más sagrado del hinduismo a un lugar venerado por los budistas. En la noche visitamos un pueblito típico indio en donde la gente a pesar de las pocas cosas materiales que tiene, es extremadamente amable y generosa. 

Terminamos con una cena típica india, amenizada con cantos y bailes y atendidos por unas 20 personas (aunque solo éramos 5…). Contrastes que solo se ven en la India.



Así fue nuestra visita a Varanasi y ya podemos tachar esa ciudad de la lista de sitios que uno debe visitar entes de morir. Valió la pena, pues como ya lo dije es un sitio único, pero no estoy segura de querer regresar.





lunes, 13 de abril de 2015

27. Conociendo los alrededores, Myanmar, Bután o Birmania

Pagoda Shwezigon en Bagan

Nunca me imaginé que algún día tendría la oportunidad de conocer Birmania o Myanmar, como se llama actualmente. Lo único que sabía era que se trataba de un país muy lejano, y por el trabajo que yo antes hacía, sabía que allí había muchas víctimas de minas antipersonales.
Colombia ocupa tristemente uno de los primeros lugares en esa estadística, pero nos habían dicho que en Myanmar, país en ese entonces gobernado por una dictadura militar, no se sabía exactamente cuántas víctimas había y al parecer eran muchísimas. Aparte de eso nunca me interesé por saber más sobre ese remoto país, así que decidí que antes de ir era necesario estudiar su historia para poder aprovechar mejor el paseo.
Myanmar también fue parte del Imperio Británico en el siglo XIX y durante la segunda guerra mundial fue invadido por los japoneses, pero finalmente se convirtió en un país independiente en 1948. En 1962 hubo un golpe de Estado y el país fue gobernado durante cinco décadas por una junta militar con un poder absoluto que tuvo consecuencias nefastas para su desarrollo. 
Es uno de los países más pobres del mundo 
Myanmar es  un país relativamente grande comparado con otros países de la región; tiene una extensión equivalente al Estado de Texas o el 60% de Colombia y posee inmensas riquezas naturales.
Fue alguna vez el mayor exportador de arroz del mundo y el mayor productor de teca. Sin embargo, sufrió la opresión de los ingleses y luego de la independencia, los malos manejos del gobierno dejaron al país en muy mala situación. Durante el gobierno militar, la mayoría de las empresas fueron nacionalizadas, el país cerró completamente sus fronteras al mundo exterior, se eliminó la libertad de prensa y pasó a ser uno de los países más pobres del mundo. 
En esa época, muchos de los estudiantes que se atrevieron a protestar fueron víctimas de las balas del gobierno, y en 1988 la situación económica era tan desastrosa que las protestas se hicieron constantes y miles de personas fueron asesinadas por las fuerzas del Estado.
En ese momento apareció Aung San Suu Kyi (premio Nobel de Paz en 1991), como líder de la oposición para luchar por el restablecimiento de la democracia. Gracias a ella, después de 30 años de dictadura hubo elecciones y su partido obtuvo el 80% de los votos. Sin embargo, la junta militar no le permitió acceder al poder y por el contrario la mantuvo en prisión domiciliaria por 15 años.
El gobierno de ese país incluso cambió el nombre de Burma a Myanmar, la capital fue trasladada a otra parte y la ciudad que antes se llamaba Rangoon se convirtió en Yangon.
En 2007 la situación era completamente insostenible y hasta los monjes Budistas salieron a protestar pero fueron reprimidos de manera violenta por el gobierno.
Finalmente ante la presión internacional, en 2008 hubo un referendo y a partir de ese momento el país comenzó a abrirse de nuevo al mundo pero aún sigue siendo muy pobre y todavía queda mucho camino por recorrer.
Al leer esta historia, todo me pareció muy familiar. Es muy triste ver que a pesar de que los hechos tuvieron resultados nefastos para el país, en otras regiones del mundo los gobernantes se empeñan en repetir las mismas acciones. Para mi fue como si estuviera leyendo la historia de Venezuela y solo espero que no tengan que llegar a ese nivel de miseria y de violencia para que las cosas comiencen a cambiar.
Los edificios completamente dilapidados
De todas formas, tuve la suerte de ir de vacaciones con amigos a ese exótico lugar. Llegamos primero a Yangon en donde nos advirtieron que tuviéramos cuidado con el agua y la comida, pero nosotros le dijimos al guía que no se preocupara pues veníamos de la India y ya sabíamos manejar ese tema. Pero para nuestra gran sorpresa todos nos enfermamos y allí entendimos que realmente estábamos en un país con problemas de higiene aún peores que los de la India.
Aún se puede apreciar el esplendor del pasado
Yangon es una ciudad que debe haber sido muy bella durante la época de los ingleses, pero después de décadas de malos manejos parece que en cualquier momento todo se fuera a derrumbar. Edificios coloniales esplendorosos que están en completo abandono, cortes de luz permanentes y un internet casi inexistente son algunas de las cosas que experimentamos. Es el único país del mundo en donde la mayoría de los carros tienen el timón a la derecha (porque compran carros de segunda japoneses), algunos buses tienen el timón a la izquierda, pero todos manejan por la derecha, así que imagínense el peligro que es andar en carro en Myanmar.
Pero, así como era triste ver una ciudad tan dilapidada, fue increíble el contraste al visitar pagoda de Shwedagon. 

Shwedagon, simplemente espectacular
Es uno de los sitios más hermosos que jamás haya visto y la pagoda más sagrada para los budistas. La estupa, que es como la cúpula, está cubierta en oro y tiene piedras preciosas en la punta y alrededor hay cientos de templos a donde la gente va a meditar. Es un sitio realmente mágico y hasta mis adolescentes que están en la época en la que casi todo los aburre, quedaron completamente descrestados.

Pagoda Shwedagon (en restauración)

Un  sitio perfecto para meditar

Luego fuimos a Inle Lake, un lago que tiene varios pueblitos construidos en su interior, y en donde todavía hay pescadores y artesanos que parecen sacados de otro siglo. 

Mujeres con la cara pintada de blanco

Allí visitamos los mercados y los talleres artesanales y aprendimos que la pintura blanca que se echan las mujeres en la cara es un producto natural que remplaza al maquillaje y el bloqueador solar. 
Yo compré un poco para ensayar, pero al final me arrepentí y decidí quedarme con el maquillaje tradicional…
Trabajo artesanal

Luego fuimos a Bagan, una pequeña ciudad en la que entre los siglos XI y XIII se construyeron miles de templos y pagodas budistas. Sin embargo, el imperio de Bagan colapsó con la invasión de los mongoles en el siglo XIV. La ciudad fue abandonada y desafortunadamente, los templos fueron víctimas de la erosión, de varios terremotos y de restauraciones de dudosa calidad durante el gobierno militar. Sin embargo, aún sobreviven más de 2000 templos que hacen que el lugar sea esplendoroso y comparable con Ankor Wat en Camboya. 


Bagan, más de 2000 templos 


Pagoda Shwesandaw

La diferencia está en que aún hay pocos turistas y es un placer recorrer la zona en bicicleta descubriendo los diferentes santuarios. Claro que el placer no podía ser tan grande porque con cuatro adolescentes muertos de hambre la necesidad de encontrar un restaurante primaba sobre el atractivo turístico, y sabiendo que no podíamos comer en cualquier parte para no correr el riesgo de enfermarnos, no fue fácil encontrar un sitio en donde almorzar.
Todavía no hay muchos turistas

Sin embargo, es definitivamente un lugar que está entre los primeros de la lista de los sitios turísticos más hermosos  del mundo, y creo que el placer no durará mucho tiempo pues pronto será invadido por turistas.
Por último, después del recorrido arqueológico, histórico y didáctico, decidimos terminar en una playa llamada Ngapali en la costa del golfo de Bengala. Un lugar hermoso, muy poco frecuentado pues no llegan aún vuelos internacionales, pero con buenos hoteles y playas maravillosas. 


Ngapali, una playa espectacular
Ahí pudimos finalmente disfrutar de comida de mar deliciosa pero desafortunadamente, y como ocurre en todo el país, aún no están preparados para atender a los turistas. Muy pocas personas hablan inglés y a pesar de que la gente es sonriente y amable, los platos se demoraban horas en llegar. Allá si estuvimos completamente desconectados del mundo pues nada de internet, bancos o tarjetas de crédito. El único medio de pago era dólares, pero los billetes tenían que ser nuevos así que en un momento dado nos vimos en apuros de dinero pues llevábamos billetes “usados”. Eso sí los billetes de la moneda local parecían las vueltas de un bus intermunicipal en Colombia.

De regreso a la India todo me pareció moderno y civilizado, y es así como finalmente uno se da cuenta de que todo es relativo en este mundo… 

Si quieren aprender un poco más sobre la historia de Myanmar les recomiendo la película "The Lady" sobre la vida de Aung San Suu Kyi y un libro llamado "From The Land of Green Ghosts: A Burmese Odyssey" por Pascal Khoo Thwe.


martes, 20 de enero de 2015

26. Balance a mitad de camino


Llevamos ya dos años y medio en la India y en principio en junio debíamos estar de regreso en Washington. Sin embargo, decidimos prolongar dos años más para que Pascal pueda terminar el colegio aquí. Para Gaetan profesionalmente también es una buena opción y yo simplemente me adapto y le saco el mejor provecho a esta aventura.
Algunos creen que estamos locos ya que definitivamente es un país muy difícil y me ha tomado todo este tiempo para tratar de entender cómo funcionan las cosas.
Estamos entonces en la mitad del camino pues en total serán 5 años en la India. Quisiera contarles cuál es el balance.
La situación de la mujer es terrible
Lo negativo:
Yo me he dedicado mucho a leer autores indios pues considero que la literatura es uno de los mejores medios para entender una cultura. Autores magníficos tales como Rohinton Mystri, Arundhati Roy y Amitav Gosh entre otros, han sido un descubrimiento literario fascinante, pero al mismo tiempo una gran desilusión pues creí que allí encontraría la respuesta para contemplar un futuro más prometedor para este país. Por el contrario, con cada lectura, el pesimismo es aún mayor.  
El maltrato a las mujeres, la opresión de unas castas sobre las otras, la corrupción, el enriquecimiento desmesurado de unos pocos a costa de otros, los matrimonios arreglados, las dotes, en fin, todo esto lo he encontrado en los libros que he leído y por ahora no veo la luz al final del túnel, aunque no me arrepiento de haberlos leído. Son historias parecidas a las que vemos en Colombia, pero multiplicadas por 10 porque así de grande es la población de este país. Pero aquí no solo tienen a varios corruptos como Samuel Moreno (el exalcalde que se robó millones en Bogotá), sino que adicionalmente el sistema judicial es aún peor y muchos casos quedan impunes.
El choque cultural es muy grande
La vida diaria tampoco es fácil pues aquí todo es complicado. Además del permanente choque cultural, Delhi es considerada hoy en día como la ciudad más contaminada del mundo, pero gracias a la tecnología, ya tenemos purificadores de aire en las alcobas y salimos a la calle con máscaras especiales. Si creían que eso pasaba solo en una película de ciencia ficción como Interstellar, se equivocaron, solo dense una pasada por aquí. 
Aviso en el metro
La India es también el país con mayores problemas sanitarios del mundo debido a que más de la mitad de la población hace sus necesidades al aire libre. 
Los problemas de sanidad son enormes
En todo el mundo hay mil millones de personas que llevan a cabo esta práctica y el 60% están en la India. Esto tiene como consecuencia problemas de sanidad enormes y lo peor es que debido a cuestiones religiosas y culturales, aún están lejos de solucionarse. Por esa razón la tasa de mortalidad de niños menores de 5 años es tres veces la de Colombia y cuatro veces la de la China, y los problemas de malnutrición infantil son grandísimos.
Bueno y ni hablar del clima, pues en verano se llega a los 47 grados y en invierno hace un frío húmedo que se cuela en los huesos y la mayoría de las construcciones no están hechas para aguantar ese frío.
A veces me pregunto cómo funcionan las cosas
Afortunadamente vivimos un apartamento agradable en donde cada día nos podemos refugiar y olvidar un poco las inclemencias del exterior, eso sí cuando logramos que el Internet funcione y podemos disfrutar por ejemplo de una buena película.
Supongo que estarán pensando que definitivamente estamos locos pero aquí va lo positivo:
Nunca antes había tenido la ocasión de asistir a acontecimientos culturales y sociales tan interesantes. Y no son solo festivales, fiestas y cenas, pero la oportunidad de estar con personas que tienen un conocimiento enorme de muchos temas y que lo comparten sin problema o que hacen presentaciones para pequeños grupos de gente. Ahora tengo el tiempo y puedo asistir a eventos como por ejemplo el festival de literatura de Jaipur al que iré este fin de semana. Es el más grande del mundo y espero por fin encontrar ese libro que me enseñará el lado positivo de la India.
Una de las cosas que más aprecio es el poder haber aprendido sobre otras religiones y el estar inmersos en un mundo de contrastes. Ha sido una iniciación a un mundo muy diferente y diverso y nos hemos convertido en personas mucho más abiertas y tolerantes.
Jaisalmer, una ciudad amurallada
Hemos podido viajar por lugares que nunca creímos que podríamos visitar y conocer sitios maravillosos como recientemente la ciudad de Jaisalmer. Una especie de Cartagena en la mitad de un desierto con gente exótica y paisajes hermosos.
Ha sido un período de aprendizaje en 
todo sentido y creo que culturalmente en ningún otro sitio habríamos podido descubrir todo lo que hemos descubierto aquí. Hemos hecho amigos de distintas nacionalidades y hemos aprendido a entender y respetar las diferentes opiniones. Así que, a pesar de todo, no me arrepiento en lo más mínimo de haber llegado hasta aquí pero no lo puedo negar: entre más conozco la India, más aprecio a mi país. 
Hemos disfrutado muchas cosas
Extraño la alegría de la gente, la amistad incondicional, el verde de las montañas, un pedazo de carne, el clima, y hasta la lluvia pero admiro la capacidad de resiliencia que tienen los indios que no se amilanan con todo lo que les ocurre y aprecio muchísimo el poder salir tranquilamente a la calle sin temor a ser asaltada.

Nadie nos quitará lo visto, lo aprendido y lo leído y será una experiencia que nos alimentará de por vida.
¿Qué nos espera? Posiblemente Thomas irá a estudiar a Estados Unidos y estaremos aquí los tres inmersos en esta locura tratando de experimentar lugares nuevos y comidas exóticas. Aún me queda tiempo para ver si mis neuronas logran finalmente aprender el Hindi y aquí estaré esperando a los que se arriesguen a venir a visitarnos, que ojalá sean muchos.
El año entrante ya no estaremos juntos
Podemos descubrir comidas exóticas
¿Algo más? Los libros son baratísimos, el manicure incluye un masaje de espalda, la palabra acampar por lo general incluye una carpa de lujo con cama kingsize y la mano de obra es muy barata. Anímense, vale la pena….En la medida que envejecemos perdemos la capacidad de maravillarnos con las cosas y nos volvemos aburridos, a diferencia de los niños que gozan con todo lo que descubren. Pues la India nos ha permitido volver a emocionarnos todos los días con las cosas que vemos y yo aún disfruto viendo pasar un elefante por el frente de mi casa.

Cada día descubrimos algo exótico